Mucho que perder y ñauca que ganar.
Hoy estuve hablando con una amiga sobre el método de 5 estrellas que tengo para darle ranking a las mujeres (es un sistema bastante open-ended y volátil, es como de referencia y). Desgraciadamente, la naturaleza curiosa del misos de mi amiga resultó en preguntarme cuántas estrellas tenían cada una de mis otras amigas, tema que me incomoda de gran manera. Le dije lo que pensaba de un par de ñiñas (con dos ñ, acéptenlo), pero luego me detuve porque me di cuenta que tengo mucho que perder y absolutamente nada que ganar. Mi método no lo había discutido con nadie porque sé la clase de ramificaciones que implica hacerlo; digamos que se filtra un poco de información accidentalmente y empiezan los interrogatorios, los prejuicios y a fin de cuentas, nada bueno.
La gente que siente curiosidad por algún tema mío y me cuestionan al respecto me ponen en una situación muy difícil, no porque no me guste la gente curiosa y me deberían dejar en paz, si no más bien porque me enzartan un dilema que me carga: ¿Le digo? ¿Podré confiar en el/ella? ¿Qué puedo ganar diciendo esto? ¿A cambio, que es muy posible que pierda? ¿Es una verdad que necesite sacarme de encima o una que es mejor guardársela? ¿Me mira raro porque me he estado hablando a mis adentros por más de cinco minutos y todavía no le respondo nada? ¿Por qué mi subconciente no tiene eco como en las películas? Eco! Ecoooo!... Mierda.
Me mata la curiosidad, por eso no soy curioso. A veces esta disposición de mi persona a aborrecer el cagüin y el juicy gossip me aisla de los eventos importantes de mi círculo de amigos, pero es parte de mi persona, y francamente, creo que en la mayoría de los casos le ahorro muchas incomodidades a la gente. Como cuando alguien me dice que no puede ir a X lugar, trato de acordarme de no preguntarle 'Por qué', y así ahorrarle tener que mentirme (90% de los casos, sí se que hay excepciones, pero simplemente no estoy hablando de eso).
La gente que siente curiosidad por algún tema mío y me cuestionan al respecto me ponen en una situación muy difícil, no porque no me guste la gente curiosa y me deberían dejar en paz, si no más bien porque me enzartan un dilema que me carga: ¿Le digo? ¿Podré confiar en el/ella? ¿Qué puedo ganar diciendo esto? ¿A cambio, que es muy posible que pierda? ¿Es una verdad que necesite sacarme de encima o una que es mejor guardársela? ¿Me mira raro porque me he estado hablando a mis adentros por más de cinco minutos y todavía no le respondo nada? ¿Por qué mi subconciente no tiene eco como en las películas? Eco! Ecoooo!... Mierda.
Me mata la curiosidad, por eso no soy curioso. A veces esta disposición de mi persona a aborrecer el cagüin y el juicy gossip me aisla de los eventos importantes de mi círculo de amigos, pero es parte de mi persona, y francamente, creo que en la mayoría de los casos le ahorro muchas incomodidades a la gente. Como cuando alguien me dice que no puede ir a X lugar, trato de acordarme de no preguntarle 'Por qué', y así ahorrarle tener que mentirme (90% de los casos, sí se que hay excepciones, pero simplemente no estoy hablando de eso).


5 Comments:
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=O woah... pq lo eliminaste????
te humillaban de sobremanera o algo asi???
the fuck? el autor lo eliminó.
Consiguete un PC rapido
Weon emo...
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