Me gusta el colegio. Muy raras veces parece que fuera así, pero es así. Me interesan las materias que uno aprende en esta fantástica institución. Pero hay unas pocas cosas que odio de mi colegio. No me gusta, por ejemplo, que sea un colegio que esté plagado de pitutos descarados y hediondos -tratos especiales al muchachito que tiene familiares que conocen al primo de tercer grado de un administrativo del colegio, de esa clase de pitutos.
Esa clase de defectos (en mi opinión) que tiene mi colegio, las dejo pasar, no son cosas que me afectan directamente. Pero hay algo muy característico en el sector académico que me paraliza con ira: Las pruebas de Ciencias Sociales.
"Ya está este huevón difamando las clases de CSoc por puro que le va mal" dirán por ahí, a mi NO me va mal en CSoc (por lo menos no ahora). Mi enojo e ira van dirigidos a la producción de estas pruebas subjetivas, completamente inferenciales, y, en gran parte desviadas de la materia que se supone entra en la prueba.
Las pruebas de CSoc, se basan en una fuente bibliográfica, no en lo que se vio en clases, así que los pobres desafortunados que no tienen aquel libraco en el que los profesores se "inspiran" para hacer estas pruebas, estan simplemente fregados.
Claro, algunos dirán "OIE PERO EL LIBRO Q USAN PA LAS PRUEBAS T APUESTO Q LO PIDIERON DE ANTES PO xD xD xD =P=P!!1\1!|@|!". Si, de antes, ¿especifiquemos antes? lo pidieron hace como 4 años atrás, cuando el niño mas hombre era el que tenía vello púbico y le crecía un bigote raquítico. ¿Por qué de repente aparecen los profesores y sacan de las catacumbas este libro y dicen "uh... si, este libro... que probablemente ya no lo tengan porque se lo dieron a un familiar mas chico o algo así... bueno, es el libro en que está TODA la materia que vamos a ver este año"? Yo digo que por comodidad.
Recopilar datos oscuros y triviales de los apuntes de clases, los que el alumno va a usar para estudiar es una lata, asi que mejor agarrar el libro que estan usando los cabritos de séptimo y octavo y sacar la materia de ahí, independiente de que jamás se haya hablado de San Agustín y su orden monástica.
Seguiría pero me enojé tanto escribiendo que voy a ir a pegarle un cabezazo a mi perro.